Son 2 juegos de estrategia que hicieron historia. Con este juego se aprende mucho, a gestionar una ciudad y a ver las contradicciones de las personas cuando quieren un teatro cerca, pero no un mercado, a pesar de que también quieren comer, lo mismo pasa con la comisaría de la policía. Me parece realmente divertido; construir y ver que pasa cuando se hacen ciertas cosas: al final se convierte en rutina, pero muy educativo, el sistema te informa: estas casas no pueden seguir creciendo porque les falta un teatro, escuela, agua, mercado etc. : me parece muy educativo cuando te da cuenta de que valen mas las mansiones que tienen ciertos servicios básicos que otras; por ejemplo; las zonas con poca agua o delincuencia enseguida bajan el nivel y están por debajo de aquellas que si las tienen.
La versión de batalla es aceptable sin más. La música es interesante, pero al final se vuelve repetitiva.
Caesar III me gusta menos ya que aparece circunstancias un poco fuera de lugar con la entrada de los dioses de la fertilidad, etc. fastidiándolo todo (como en Sim City los tornados). Me parece que los juegos tienen que tener la complejidad necesaria. Si son demasiado complicados dejan de ser interesantes porque te term8inas distrayendo y pierdes.
La versión de batalla es aceptable sin más. La música es interesante, pero al final se vuelve repetitiva.
Caesar III me gusta menos ya que aparece circunstancias un poco fuera de lugar con la entrada de los dioses de la fertilidad, etc. fastidiándolo todo (como en Sim City los tornados). Me parece que los juegos tienen que tener la complejidad necesaria. Si son demasiado complicados dejan de ser interesantes porque te term8inas distrayendo y pierdes.